+Tú!
- ¿Yo?
+Sí, tú. Tú tienes la culpa de todo. De tenerme todo el día pensando en ti, sin pensar en nada más. De no poder parar de sonreír ni cuando duermo, de ser tan perfecto, de no poder quitarme de la cabeza ni tu sonrisa, ni tus ojos, ni tu voz....¿Te parece bonito? Tenerme enganchada a ti de esa forma. Sí, eres asquerosamente perfecto, y aunque odie admitirlo, te quiero

No hay comentarios:
Publicar un comentario