martes, 3 de septiembre de 2013
¿Qué echas de menos más que nada?
¿Más que nada? Pues cuando se reía con risa de malo, cuando se sentía dudoso y unas particulares arruguitas le salían en la frente, cuando jugábamos a peleas y me dejaba ganar o algo tan simple como el bocadillo de salchichón que tu abuela preparaba, parecía que solo sabía respirar si contaba con su presencia. A veces hay que aguantar que sobrepasen historias en tu vida por si se crea el olvido ante alguien importante, puedes meterte en tu cama y soñarlo... o puedes salir ahí a fuera y cumplirlo.
P.D.: Me pueden partir la cara 20 veces, que solo voy a llorar si no me besas.
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